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Por qué fracasan las dietas para adelgazar

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dietas para adelgazar

Estar a dieta para adelgazar, engorda

Llevo unos días sorprendido de la cantidad de personas que llegan a mi consulta sufriendo aún las consecuencias de los malos hábitos vacacionales.

 

Comer es un placer indiscutible. Y en muchos de nosotros, la represión impuesta o autoimpuesta de este placer produce un aumento importante del deseo a consumir lo “prohibido”.

 

Las vacaciones son el momento idóneo para relajarnos. Así olvidamos los propósitos anteriores -como las dietas para adelgazar– gracias a un pequeño mantra justificador “estamos de vacaciones” y nos permitimos descontrolar. Hemos caído como diría el gran psicológo Giorgio Nardone en una de las psicotrampas más habituales. Controlar hasta descontrolarse.

 

Efectos derivados de estar a dieta para adelgazar

Existen datos demoladores de lo profundo que afecta esta conducta en los seres humanos. Un estudio realizado por la psicólogo Traci Mann, compara los efectos derivados de estar a dieta o no haciendo un seguimiento a miles de individuos durante años.

 

Más del 80% de los sujetos sometidos a dietas para adelgazar terminaba con sobrepeso evidente. Mientras que más del 70% de los que  no estaban a dieta volvían a parámetros de normopeso. Es decir, según este estudio, estar a dieta engorda.

 

Por tanto, si la vivencia de los cambios alimenticios es muy restrictiva en estas dietas para adelgazar, es probable que cuando nos relajemos sobrecompensemos perdiendo más salud y ganando más peso del que teníamos antes de los cambios.

 

Evita centrarte en la represión y en lo negativo y evita alimentos adictivos

 

Oscilar entre sobrepeso y normopeso: los sujetos yoyó

Estos son dos de los mecanismos más habituales para que pasemos a formar parte de los miembros del club de los sujetos yoyó. Si oscilamos entre sobrepeso y normopeso según el grado de autopresión que nos impongamos:

 

1. Centrarse en la represión y lo negativo. Plantear un objetivo centrándonos en la represión, en lo negativo o «todo lo que me gusta engorda, es ilegal o es inmoral. Muchas veces parecemos olvidar algo obvio. Si podemos nuestro cuerpo prefiere disfrutar que sufrir. Plantearte un objetivo basado en evitar cosas agradables es asequible durante un tiempo. Pero a la vez es muy costoso energéticamente y es probable que, cuando nos relajemos (vacaciones), sucumbamos a las “tentaciones”.

 

2. Alimentos adictivos. Vivimos rodeados de alimentos que nuestro cerebro nos empuja a consumir aunque nos los necesitemos. Como ya explicamos, hemos llegado a un grado de palatabilidad o generar alimentos tan agradables que nuestro cerebro nos los pide con insistencia. Ha estado argumentado podemos añadirle una vuelta de tuerca más.

 

Literalmente existen alimentos a los que nos volvemos adictos.  Así, al relajarnos y empezar a consumirlos, nos es muy complicado dejarlos de nuevo. En febrero de este año se ha publicado un interesantísimo artículo sobre la capacidad adictiva de los alimentos y una clasificación de los que tiene más capacidad de engancharnos. Así como se han escrito demás artículos y estudios sobre la capacidad adictiva de los alimentos. Dedicaremos un futuro post a profundizar sobre este tema.

 

Los alimentos más adictivos

Hace unas semanas os hablábamos en el blog de los diez alimentos que generan más adicción. Nos centraremos en este artículo y profundizaremos en el punto 1.  

 

1. Céntrate en lo que vas a conseguir. Formula el objetivo centrándote en lo que vas a conseguir y no en lo que vas a perder. Hacia donde la mente mira, el pie camina.  Plantéate qué es lo que quieres conseguir con este esfuerzo. NO es lo mismo plantearse dejar de fumar que aguantar más corriendo.

 

dietas para adelgazar2. Enfócalo desde el placer. Como diría Oscar Wilde, la única manera de vencer a la tentación es sucumbir a ella.  Esto es el objetivo a conseguir por cualquier buen terapeuta. Que su paciente disfrute con el cambio y lo integre en su vida. Investiga que te va a generar placer del cambio. Quizás comer un buen entrecot o visitar más un restaurante japonés. Quizás recuperar aquellos paseos vespertinos…

 

Por otro lado, desmenuza el “gran cambio” en pequeños cambios muy tolerables: come lo que quieras y en la cantidad que quieras en una, dos o las  tres comidas. Substituye los cereales azucarados por una macedonia de frutas… Es decir movámonos en el paraguas de empezar por el mínimo cambio posible que a la larga hará el cambio inevitable.

 

 

3. El cambio será agradable. Genera las condiciones para que el cambio sea agradable. Ves obviando poco a poco aquellos alimentos que generan adicción, haz deporte que tu cuerpo entienda como coherente (funcional, variable y en ayunas), entrena con amigos y en general disfruta del camino que te está llevando a volver a ser el 100% de ti.

 

 

Regenera, pioneros en formación en psiconeuroinmunología clínica, te ayudamos a encontrar un estilo de vida saludable

 

 

Néstor Sánchez

Co-Director de Regenera

Máster en Psiconeuroinmunología Clínica

Máster en Biología Humana

2 Comentarios

  1. Rizog abril 3, 2018 en 2:34 pm - Responder

    Es difícil luchar con un mundo que te dice que estas gorda y cada 5 segundo te invade con una publicidad de un sabor de bebida de cola o galleta nuevo, que poco aporte nutricionales tendrán pero son un placer para el paladar, leyendo su artículo, me doy cuenta que la obsesión de tener un peso ideal o bien regresar a mi peso normal termina generando más estrés en mí y por ende más ansiedad y termino engordando más, me ha gustad la parte «Enfócalo desde el placer», esto será mi nueva meta y como no buscar la ayuda profesional. Excelente artículo me hizo abrir un poco más los ojos.

    • Regenera abril 16, 2018 en 4:57 am - Responder

      ¡Muchas gracias por las palabras! Nos alegra saber que este artículo te ha sido de ayuda. ¡Un saludo!

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dietas para adelgazar

Estar a dieta para adelgazar, engorda

Llevo unos días sorprendido de la cantidad de personas que llegan a mi consulta sufriendo aún las consecuencias de los malos hábitos vacacionales.

 

Comer es un placer indiscutible. Y en muchos de nosotros, la represión impuesta o autoimpuesta de este placer produce un aumento importante del deseo a consumir lo “prohibido”.

 

Las vacaciones son el momento idóneo para relajarnos. Así olvidamos los propósitos anteriores -como las dietas para adelgazar– gracias a un pequeño mantra justificador “estamos de vacaciones” y nos permitimos descontrolar. Hemos caído como diría el gran psicológo Giorgio Nardone en una de las psicotrampas más habituales. Controlar hasta descontrolarse.

 

Efectos derivados de estar a dieta para adelgazar

Existen datos demoladores de lo profundo que afecta esta conducta en los seres humanos. Un estudio realizado por la psicólogo Traci Mann, compara los efectos derivados de estar a dieta o no haciendo un seguimiento a miles de individuos durante años.

 

Más del 80% de los sujetos sometidos a dietas para adelgazar terminaba con sobrepeso evidente. Mientras que más del 70% de los que  no estaban a dieta volvían a parámetros de normopeso. Es decir, según este estudio, estar a dieta engorda.

 

Por tanto, si la vivencia de los cambios alimenticios es muy restrictiva en estas dietas para adelgazar, es probable que cuando nos relajemos sobrecompensemos perdiendo más salud y ganando más peso del que teníamos antes de los cambios.

 

Evita centrarte en la represión y en lo negativo y evita alimentos adictivos

 

Oscilar entre sobrepeso y normopeso: los sujetos yoyó

Estos son dos de los mecanismos más habituales para que pasemos a formar parte de los miembros del club de los sujetos yoyó. Si oscilamos entre sobrepeso y normopeso según el grado de autopresión que nos impongamos:

 

1. Centrarse en la represión y lo negativo. Plantear un objetivo centrándonos en la represión, en lo negativo o «todo lo que me gusta engorda, es ilegal o es inmoral. Muchas veces parecemos olvidar algo obvio. Si podemos nuestro cuerpo prefiere disfrutar que sufrir. Plantearte un objetivo basado en evitar cosas agradables es asequible durante un tiempo. Pero a la vez es muy costoso energéticamente y es probable que, cuando nos relajemos (vacaciones), sucumbamos a las “tentaciones”.

 

2. Alimentos adictivos. Vivimos rodeados de alimentos que nuestro cerebro nos empuja a consumir aunque nos los necesitemos. Como ya explicamos, hemos llegado a un grado de palatabilidad o generar alimentos tan agradables que nuestro cerebro nos los pide con insistencia. Ha estado argumentado podemos añadirle una vuelta de tuerca más.

 

Literalmente existen alimentos a los que nos volvemos adictos.  Así, al relajarnos y empezar a consumirlos, nos es muy complicado dejarlos de nuevo. En febrero de este año se ha publicado un interesantísimo artículo sobre la capacidad adictiva de los alimentos y una clasificación de los que tiene más capacidad de engancharnos. Así como se han escrito demás artículos y estudios sobre la capacidad adictiva de los alimentos. Dedicaremos un futuro post a profundizar sobre este tema.

 

Los alimentos más adictivos

Hace unas semanas os hablábamos en el blog de los diez alimentos que generan más adicción. Nos centraremos en este artículo y profundizaremos en el punto 1.  

 

1. Céntrate en lo que vas a conseguir. Formula el objetivo centrándote en lo que vas a conseguir y no en lo que vas a perder. Hacia donde la mente mira, el pie camina.  Plantéate qué es lo que quieres conseguir con este esfuerzo. NO es lo mismo plantearse dejar de fumar que aguantar más corriendo.

 

dietas para adelgazar2. Enfócalo desde el placer. Como diría Oscar Wilde, la única manera de vencer a la tentación es sucumbir a ella.  Esto es el objetivo a conseguir por cualquier buen terapeuta. Que su paciente disfrute con el cambio y lo integre en su vida. Investiga que te va a generar placer del cambio. Quizás comer un buen entrecot o visitar más un restaurante japonés. Quizás recuperar aquellos paseos vespertinos…

 

Por otro lado, desmenuza el “gran cambio” en pequeños cambios muy tolerables: come lo que quieras y en la cantidad que quieras en una, dos o las  tres comidas. Substituye los cereales azucarados por una macedonia de frutas… Es decir movámonos en el paraguas de empezar por el mínimo cambio posible que a la larga hará el cambio inevitable.

 

 

3. El cambio será agradable. Genera las condiciones para que el cambio sea agradable. Ves obviando poco a poco aquellos alimentos que generan adicción, haz deporte que tu cuerpo entienda como coherente (funcional, variable y en ayunas), entrena con amigos y en general disfruta del camino que te está llevando a volver a ser el 100% de ti.

 

 

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Néstor Sánchez

Co-Director de Regenera

Máster en Psiconeuroinmunología Clínica

Máster en Biología Humana

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